Operas como dueño. Cobras como intermediario.
En Barcelona hay tiendas y bodegas que mueven cientos de miles al mes. Sobre el papel son un negocio próspero. En la práctica, son el último eslabón de la cadena de otro.
Dependes de terceros
Western Union, Ria, Intercambio, Grupo Titanes. Si cambian comisiones, condiciones o deciden abrir otro punto en tu misma calle, no tienes nada que decir.
El cliente no es tuyo
Quien envía dinero desde tu mostrador figura como cliente de la marca, no tuyo. Su historial, su frecuencia y su corredor de envío son datos que nunca ves.
Solo tocas el efectivo
Asumes la caja, el riesgo operativo y la relación con el barrio. La parte del negocio que se puede vender — licencia, tecnología, cartera — está en otras manos.
Detrás de cada envío hay un mostrador y una familia.
No son fintechs de oficina. Son locutorios, bodegas y puestos de mercado que sostienen corredores enteros de remesas con su propio nombre y su propia caja.
Imágenes de archivo con licencia libre. No representan a clientes reales de FinGenius.
El día que quieras vender, lo descubres.
Una tienda que mueve 10 millones de euros al año asume que vale un múltiplo de su facturación. Cuando llega el comprador y hace due diligence, la pregunta es siempre la misma: ¿qué me estás vendiendo exactamente?
El múltiplo que se paga por un negocio con contratos, tecnología y cartera propios.
Sin licencia, sin contrato de cliente y sin ser merchant of record, no vendes un negocio de pagos. Vendes el traspaso de una tienda.
- El comprador no adquiere la relación con el cliente
- No puede quedarse la plataforma: es de la marca
- El acuerdo de agente no siempre es transferible
Cifras y múltiplos a título ilustrativo. La valoración real depende de cada negocio, jurisdicción y acuerdo firmado.
Que la licencia lleve tu nombre.
No te damos un punto de venta mejor. Te acompañamos a montar la infraestructura para que el negocio de envíos sea tuyo de verdad: tu licencia, tus rieles de pago, tu tecnología y tu cartera de clientes.
Si Rafa tiene una bodega y envía 10 millones de euros al año a Cuba, con nuestra infraestructura la licencia, la tecnología y los clientes son de Rafa. El día que quiera vender, vende un negocio de pagos — no un traspaso.
Ejemplo ilustrativo
Tecnología de banco. Sencilla como tu mostrador.
Hasta ahora, montar infraestructura de pagos exigía un equipo técnico y un departamento de cumplimiento. Eso es lo que dejaba este negocio en manos de cuatro empresas. Nuestro trabajo es que no lo necesites.
Democratiza la tecnología
La infraestructura que hasta ahora solo estaba al alcance de grandes redes queda disponible para un comercio de barrio. Sin equipo técnico y sin ronda de inversión.
Familias más conectadas
Quien envía y quien recibe siguen la operación desde su móvil, con avisos y comprobante. Se acaba el "ya lo mandé, avísame cuando llegue".
Migrantes más protegidos
Cada envío queda registrado sobre una entidad regulada, con trazabilidad y reclamación posible. Muy lejos de entregar efectivo y confiar.
Cómo pasas de agente a titular.
Diagnóstico
Revisamos tu volumen, tus corredores de envío y el acuerdo de agente que tienes firmado hoy. Te decimos con franqueza si te conviene.
Tu app y tu marca
La IA construye tu app de envíos con tu nombre, tus precios y tus corredores. Empiezas a operar sobre rieles ya licenciados mientras avanza el trámite.
Expediente de licencia
Te acompañamos en la solicitud ante el regulador: estructura societaria, capital, manuales de AML y compliance, y el equipo que exige la norma.
Tú, titular
Con la licencia concedida pasas a ser merchant of record. Los agentes de tu red pasan a colgar de ti, no al revés.
Un mostrador que deja de ser la sucursal de otro.
Cuando el negocio es del comerciante, el margen se queda en el barrio, el cliente tiene a quién reclamar de verdad y la familia que recibe al otro lado deja de depender de la cadena de un tercero.
Cada tienda que da este paso convierte años de volumen ajeno en patrimonio propio. Ese es el cambio: no vender más envíos, sino ser dueño de los que ya haces.
Hablemos de tu volumen.
Cuéntanos cuánto mueves y a qué corredores. Te decimos si el camino a licencia propia tiene sentido en tu caso — y si no lo tiene, también.
Pedir diagnóstico